Permiso para crecer.

El próximo 2 de diciembre recibiré mi certificado como Consteladora Familiar. Fue enero de 2017 cuando inicie este camino formativo y hoy puedo afirmar que ha sido un sendero recorrido, con sencillos pasos, de a poco. 

Pero cada paso ha tenido la fuerza demoledora de una bomba atómica, la precisión de un bisturí láser que ha provocado una serena y turbulenta revisión de mi vida, de la dinámica familiar que la sustenta y orienta.

Esta formación me ha regalado una nueva y desafiante visión que me impulsa a  percibir la realidad desde una mirada sistémica, es decir desde una totalidad de elementos que influyen en lo que se presenta, en lo que sucede; en lo que pasa con una persona, conmigo, con los otros.

Una mirada que contempla los ancestros, nuestras raíces y cómo, al ser miembro de una familia hay una “herencia”, las monedas como las llama Joan Garriga que marca el ritmo de la existencia, de quién soy y de las decisiones que tomo o no.

Como tarea de cierre, a cada uno se nos asigna un tema a trabajar, más bien el tema te elige para trabajarte, tal y como nos lo advirtió nuestra maestra y formadora. 

El tema que me correspondió fue, PERMISO PARA CRECER. Y desde que él, llegó a mí, me pregunté ¿qué tiene que ver conmigo?, pues yo no necesito pedir permiso para crecer, ya voy creciendo y tomando mis decisiones. Afirmación muy lejos de la realidad y lo descubriría a lo largo de estos dos meses en que el tema me fue llevando por caminos insospechados.

Durante muchos años, los cambios y procesos de crecimiento, de desarrollo personal fueron hechos a “pulso”, a razón de voluntad ejercida, de constancia en prácticas, de radicales decisiones, de opciones sostenidas.

Esta fuerza para caminar la vida, la recibí de mi madre y mi padre cuyos ejemplos fue la mejor lección que he recibido, la mejor herencia que me dejaron. Gracias a ese trabajo fue mucho lo aprendido, lo descubierto, lo sanado. Pero esta nueva etapa, requería una herramienta distinta.

Desde la referencia sistémica de las constelaciones a través del tema de pedir permiso para crecer pude hacer una relectura de estos últimos cinco años descubriendo que el siguiente nivel de crecimiento, de evolución ha estado marcado por una fuerza más grande que pide de mí el asentir, el dejar que la vida vaya dictando el ritmo.

Los tiempos de lucha férrea contra aquello que debo eliminar, controlar, evitar invitaban a dar paso al aceptar todo tal y como es. Muy fácil de escribir pero para mí, acostumbrada a hacer que las cosas sucedan, a llevar la batuta, a querer resultados, era todo un reto.

Hay aspectos de mi vida que han estado desde que tengo memoria, estos me han hecho sufrir y llorar, a pesar de que al mismo tiempo han sido elementos que me han ayudado a alcanzar muchas metas y proyectos.

El trabajo con ellos ha pasado por ser reprimidos, ignorados, rechazados, controlados; después de un largo tiempo me di cuenta que la respuesta era reconocerlos, aceptarlos. El proceso de aceptación ha sido todo un viaje de “montaña rusa”, en el cual pase de sentirme orgullosa de lo vivido a descubrir que durante años había ocupado en mi sistema familiar, un lugar que no me correspondía.

Recuperar mi lugar implicó honrar y bendecir a mi mamá por su confianza en mí, reconocer que soy la hija, que ella es más grande que yo y yo soy pequeña. Honrar y bendecir a mi padre por la forma como me educo sin reprocharle algo y  pedirle permiso a ambos para hacer las cosas de manera diferente.

Consciente de que tal y como ellos fueron, me educaron y amaron, fueron perfectos para mí, porque gracias a lo que les tocó vivir con mis abuelos y bisabuelos en sus lugares de origen yo soy quien soy.

Reconocer que la historia familiar que me tocó es perfecta para mí, rompe todas mis referencias, me había comparado con otras dinámicas familiares y sentía que la mía era incompleta. Ese reconocimiento me hace libre y plena. No faltaba nada, así y como sucedió todo es perfecto para mí.

Hoy puedo afirmar que ese reconocimiento, ese asentir ha sido al mismo tiempo una forma de pedir permiso para crecer, un permiso que ha despertado una fuerza interna que me está llevando por un proceso de evolución que supera mis expectativas y que está dejando nacer una versión de mí que me produce vértigo por la novedad a la que me invita, pero que me está haciendo profundamente feliz.

Honro y bendigo a mis ancestros. Todo es perfecto para mí.

“Sí. A la vida, tal como es. A nosotros, tal como somos. A los demás, tal como son. A nuestros padres, tal como son y tal como fueron, vehículos providenciales de nuestra existencia y mucho mas”

Joan Garriga

“Sin raíces no hay alas” Laura Acevedo.

 

Magdalena Hung.

Prof. en Ciencias Biológicas

Coach Especialista en Adolescentes y Jóvenes.

Terapeuta en Medicina Tradicional China.

Terapia Gestalt .

Twitter: @magdalenahung Instagram: @mmalenah

Facebook: Magdalena Hung

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16 thoughts on “Permiso para crecer.

  • Feliz y bendecida por haber trabajado mis emociones y sentimientos en estas cesiones, en su momento fueron de gran ayuda y crecimiento personal. Agradecida con Prof. Magdalena Hung por su ayuda y por su invitación. Felicidades infinitas por este logro.

  • Muy interesante material. En ocaciones permitimos que nuestra crianza se convierta en una sombra en nueatras vidas, por falta de comprensión hacia ella y subestimar lo virtuosa que pudo ser.

    El texto me llevo a reflexionar temas que aún se me complican.

  • Excelente amiga. Que bueno que estás logrando tus metas y deseos. Dios te bendiga y que todo esto que estás aprendiendo, te sea de una gran utilidad para ti y para nosotros lo que estamos de una u otra forma, cerca de ti. Mucho éxito. Un gran abrazo.

  • Excelente Amiga!!! Crecen es conocerse a uno mismo!!! Aceptarse, como tú dices y volar!!! Hacer lo que uno quiere en la mejor forma de crecer. Todos los días crecemos, y la mejor forma es agradeciendo todo!!! Gracias amiga por crecer cerca!! Juntas 😉🙏🏼🎉

  • Felivitaciones Magdalena, que hermoso ver cómo sigues recorriendo diatintos senderos que te llevan a encontrarte y a integrarte para seguir siendo testigo de la Luz que hay en ti. Celebro y bendigo
    a los visibles e invisibles que te acompañaron hasta aqui. Un abrazo

  • Excelente trabajo personal!!! Sin duda es visible todo el cambio hecho en este año de crecimiento, descubrimiento y sobre todo de reconocimiento familiar!!! Honrada de conocerte y que nuestras vidas vuelvan a cruzarse en tan bello e importante momento. Sin duda ya podrás mirar las constelaciones de los demás sin “ruido” de tu propia historia. Felicidades!!!

  • Bueno amiga, me alegro mucho por el sendero luminoso que iniciaste, recorres y sigues, cada vez más profundo y definido. Con tus hermosas alas dieciéndole SÍ…a la vida… tal como es para tí. Que sigan tus éxitos, honor que me haces el permitirme ser tu amiga. Gilda Reyes.

  • Se requiere de mucha valentia enfrentarse a nuestros demonios y dragones. Tu eres mi reflejo. Bienvenida al club amiga Magdalena.Me encanto tu reflexion, gracias por compartirla.

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